La Biblioteca de la UOC de Erasmus

Avión en el cielo entre dos edificios
10/07/18

Maria Boixadera y Albert Cervera comparten sus experiencias en las bibliotecas de las universidades de Tromsø (Noruega) y Lovaina (Bélgica), respectivamente.

Maria Boixadera señala cuatro con los dedos de la mano. Es una veterana en Erasmus y con la Universidad de Tromsø ya son cuatro los centros que ha visitado gracias a este programa de movilidad. Para Albert Cervera, en cambio, su visita a la Universidad Católica de Lovaina es su primera experiencia internacional de este tipo.

Rompemos el hielo preguntándoles sobre sus expectativas en el momento de preparar las maletas.

Maria: «Me interesaba saber cómo gestiona la Universidad de Tromsø las revistas científicas y cómo es el sistema de evaluación de la ciencia en Noruega. Para mí es una oportunidad para conocer otros profesionales, saber qué hacen y cómo lo hacen y, si se brinda la ocasión, explicar el modelo de la UOC. En definitiva, un espacio de intercambio de conocimiento».

Albert: «Mi objetivo era saber cómo funciona una biblioteca de una universidad tan importante como la Universidad Católica de Lovaina, una de las primeras en los rankings europeos, como el QS. Sobre todo me interesaba el tema de las competencias digitales para los estudiantes (guías, sesiones...) y la relación de los bibliotecarios con la academia».


¡Ah!, hacéis MOOC

Maria:
«No sé si a ti también te ha pasado, Albert pero en mi caso les sorprendió mucho el concepto de universidad en línea».

Albert: «Sí, exacto… Se lo expliqué y me preguntaron “¿y la biblioteca?”. “También es digital”. Se quedaron sorprendidos. “Y los estudiantes, ¿cómo aprenden?”. “Por medio de un entorno de aprendizaje virtual”. “¡Ah!, hacéis MOOC”. “También hacemos, pero no es bien bien eso…”».

Maria: «Ahora que lo dices les gustó mucho la idea del micro MOOC que hicimos desde la UOC durante la Semana de Acceso Abierto. Te das cuenta de que el punto de partida y el contexto de la UOC son siempre digitales y sus iniciativas son diferentes de las de otras universidades. Para las universidades presenciales, la prioridad todavía no puede ser el entorno digital ya que por delante se encuentra la gestión del entorno presencial: horarios de apertura, recepción, edificios, etc. Es curioso porque, aun así, el lema de la biblioteca de Tromsø  es “primero en línea”».

Biblioteca de la Universidad Católica de Lovaina

Entre dos aguas

Maria:
«El contexto de los países escandinavos es mucho más avanzado que el nuestro en cuanto a las políticas públicas. Para ellos, el acceso abierto es una realidad desde hace diez años y no conciben otra. Nuestro contexto, en cambio, vive en contradicción constante: el sistema de evaluación de la investigación no es bastante coherente con las políticas de acceso abierto y no se vive en un clima de confianza entre el evaluador y el evaluado. Por ejemplo, en Noruega no se usa el factor de impacto para las convocatorias de evaluación y en la Biblioteca ni siquiera saben qué es. Desde el gobierno se mantiene una lista de revistas acreditables y todo lo que se publica en ellas se tiene en cuenta. Ahora la política noruega ha llegado a un punto en que, pronto, quien no publique en abierto no recibirá financiación».

Albert: «Yo también noté que en el tema de la gestión de datos de investigación iban muy avanzados. El investigador tiene muy claro que, cuando hace un trabajo, tiene que publicarlo en el repositorio y, al mismo tiempo, también los datos que genera. Y esto es por política institucional, es decir, no es que lo quieran hacer, es que lo tienen que hacer».

Maria: «Sí, a mí también me explicaron que los investigadores en el momento de presentar la investigación ya han de incluir un plan de gestión de datos (data management plan) y la biblioteca forma parte del comité que valida si ese plan tendrá problemas o no. Y, como tienen un buen contexto, dinero, políticas y personal cualificado, cuando les llega un mandato para publicar datos en acceso abierto como el Horizon 2020 no representa un problema pasar a la acción. De hecho, hace tres años que ya tienen un repositorio de datos de investigación en acceso abierto (researchopen data) y un departamento que lo mantiene».

Albert: «Exacto, pasa lo mismo en la Universitat de Lovaina. Faltan recursos».

Maria: «En el Estado español, las capacidades, los perfiles profesionales, las ganas y la visión de las cosas son muy similares. La única diferencia es que en Noruega lo pueden desarrollar y aquí cuesta más. Esto me hace pensar que, del mismo modo que hablamos de la existencia de una brecha digital, creo que también se está generando una brecha del acceso abierto».
 

La figura del bibliotecario

Maria: «A mí me gustó la relación tan fluida que tienen con los profesores, se hablan de tú a tú y la Biblioteca tiene la misma autoridad que la academia. Les pregunté cómo lo habían conseguido y me respondieron que evidentemente no se gana la autoridad de un día al otro. Como que es una universidad relativamente pequeña, la comunicación es más fácil y desde siempre se ha considerado como una facultad más. La Biblioteca también hace investigación y también puede optar por pedir proyectos de investigación, por ejemplo».

Albert: «En mi caso detecté que tienden a tecnificarse mucho. Son perfiles mixtos bibliotecario-informático».

Maria: «Sí, y en Noruega también reconocieron, y no siempre de manera positiva, que tienen un personal de perfil profesional muy heterogéneo».


Makerspaces y laboratorios digitales

Albert: «Los laboratorios digitales y los makerspaces son uno de sus principales objetivos: crear espacios socializadores de aprendizaje, coger las bibliotecas y sacar los libros, los mostradores...».

Maria: «Sí, en Noruega también tienden a dar preferencia a la publicación digital (digital first) y a reconvertir el espacio».

Albert: «Exacto!, reconvertir el espacio para que sea de socialización, trabajo en grupo, laboratorios, estudio, para que promueva la profesionalización».

 


Albert Cervera es licenciado en Filología (UB) y en Documentación (UOC). Su experiencia laboral se centra en las bibliotecas universitarias. Trabaja en la Biblioteca de la UOC desde hace doce años.

Maria Boixadera es licenciada en Filología Catalana (UB) y posgraduada en Corrección y Asesoramiento Lingüísticos (UAB). Se ha especializado en el campo de la calidad, los estándares y las políticas, así como en estrategias editoriales para revistas científicas.

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